domingo, 12 de mayo de 2013

El ojo de Gertrudis



No puedo recordar la primera vez que te vi fijamente a los ojos, no dije nada aunque en el fondo moría de miedo, no dije nada aunque tuviera mil y un preguntas en mente. Sólo sé que a aprendí a mirarte, a creer que también me mirabas de la misma manera en la que miro la cuchara de sopa vacía, a pensar que detrás de aquel ojo, de aquel órgano caniquesco y ensangrentado, estaba tu alma. Y cuando la gente me preguntaba sobre ti, sólo atinaba a quedarme en silencio, como si algunas preguntas estuvieran hechas para nunca ser dichas, como si los lentes oscuros pudieran tapar el frío de invierno. 

Y sin embargo, cuantas veces me hubiera gustado tener tu vista, tu tacto, tu piel manchada de laceraciones. Tenerla para ver aunque sea un poco menos, para no sentir tu mirada a la distancia y así negar las cosas que últimamente me arrastran a tu lado. Robarme tu ojo derecho y jugar a las escondidas o ponérmelo debajo del pecho para bañar de realidad la poca verdad que existe en todo esto. Dejar que el moco caiga sobre mis venas tibias, que el ojo se haga piel y con ella sangre. Que extraño es no ver tu ojo desorbitado sobre mi habitación ni arreglarte el flequillo con esa asimetría negativa que tanto usabas para esconderte. Más aún, sentir el peso de aquel bulto carnoso que caía sobre la realidad ciega, lleno de un aire a guardado, a recuerdo de un plato mejor. El paso en falso, el hombro caído, tus ojos chocando en este piso frío y rojo que aún no aprendo a limpiar.



martes, 9 de abril de 2013

El fenómeno de las lágrimas desfasadas

Suele pasarle a la gente que no utiliza dos medias antes de dormir, un famoso fenómeno que ataca de noche, el fenómeno de las lágrimas desfasadas. Consiste en que cuando pasa algo fuerte, feo, brutal, no puedes llorar. De nada sirve apretar los cachetes para que salga una lágrima o cerrar los ojos hasta que se pongan rojos. Nada, señores, nada. El alma seca te avisa desde abajo que hoy no es día de lluvia. Algo ciertamente incómodo en funerales y más aún cuando tu madre busca que te sientas culpable.

Y uno que intenta llorar, en el momento adecuado, para calzar con la situación y simplemente no puede. Insensible-me dijeron a los 12 años mientras el ataúd de mi abuelo bajaba en la tierra, también muerta. No es que no quiera llorar, es que no puedo. Una buena salida ante este tipo de situaciones incómodas es descender la cabeza levemente, llevarte la mano derecha en forma de puño a uno de tus ojos, sobarlo con suavidad cómo si fuera un frasquito con pimienta y hacer sonidos extraños con la nariz/boca para disimular. No es 100% efectivo, pero al menos sirve para distraer a los familiares entrometidos. 

Y sin embargo, dos semanas después aquí me tienen llorando por huevadas sin sentido, mientras mis lágrimas recorren el cinturón de seguridad y yo siento ese pegoteo húmedo en mi brazo. Llorando, porque no me dieron cucharita para el postre, porque perforé mal una de mis hojas y no entra en el pioner, porque se le salió la funda al audífono derecho, porque mi hermano se olvidó de que no comía carne y de que me moría de hambre mientras se tragaba una Bembos en mi cara. Llorando, por algo que pasó hace una semana, quizás un mes, quizás mañana. Pero bueno uno no aprende a llorar, no hay técnica, ni postura, menos tiempo. Uno sólo siente que la vida se va por sus ojos y las palabras surcan las pupilas, cómo un barco balanceándose en medio de una lluvia torrencial. 

Los síntomas secundarios son un dolor de cabeza infernal, extraño si es que nunca te dan dolores de cabeza. Me pregunto que dedos son los que aprietan mi sien en este momento, seguro que no son los míos porque tocan estas teclas.


domingo, 31 de marzo de 2013

Es como una cheese burguer sin queso



La verdad esto comienza a parecer un diario, pero a quien le importa. Terminé bebiendo y fue gracioso, gracioso porque fui a la playa con toda la intención de leer. La verdad no quería ir, pero el deber moral de mis padre fue más fuerte. "Aunque sea anda un día-me dijeron-no puedes quedarte cuatro días sola" (En teoría si puedo, ustedes no comprenden la satisfacción que produce arrojar la ropa por la cosa y no lavar los platos por tres días, la libertad al desnudo) Pero bueno mi culpa pudo más y me vomitó por ahí con todo y zapatos.

No recuerdo cuando fue la última vez que me quedé a dormir en esa casa. Pueden ser dos años o incluso más. Las sábanas celestes con florecitas rosadas han sido sustituidas por un colchón vacío y una puerta inexistente te da la bienvenida a la completa oscuridad. Muchos apuntes para escribir sobre esa infancia, sobre mi yo-veraniego, pero ganas pocas de hilar mis palabras. Tengo cuatro días de alcohol espeso en mi sangre, cuatro días de escuchar música hipnótica y hacer pasitos divertidos. El teke-teke, la limpiada de hombro cuando suena el culimix y la media vuelta sacude duro. "Manual de instrucciones para bailar apropiadamente en una discoteca", "Cómo limpiar la casa en tan solo diez pasos" (Incluye poster de Esto es guerra, porque Combate ya no es bacán) Ayer terminé en una discoteca rara, al menos para mí y encontrarme con tantos conocidos fue divertido. Creo que mis amigas se emocionaron por el hecho de que lo que menos imaginaban era encontrarme ahí.

Hielo en bolsa, whisky, cara de insatisfacción por el nivel de alcohol en mi vaso, el mismo grito estúpido cada vez que suena una canción conocida (Aguanta, esa es MI canción), brillo con brillo que no va, caño enyesado, hamburguesa de doble carne para el camino. Chibolos cojudos y deprimidos que creen que golpeando una puerta los dejarán pasar. (Cholo de mierda, ábreme la puerta) Otros más avezados que desafían la naturaleza trepando la reja y tirándose al suelo duro. (No huevón, no vuelas), en conclusión un espectáculo bonito para mis ojos.

Mientras mi cuerpo bailaba por mí y mis brazos se doblaban una y otra vez (Imagen mental: Fiesta infantil, cajita feliz, juguemos Simon Dice) me di cuenta que algunas veces debes adaptarse a las circunstancias, no toda la gente puede adaptarse a ti. "Es como pedir una cheese burguer sin queso" como estar con amigos y hablarles por celular, como crearte Ask y pedir que no te pregunten huevadas, como ir a provincia y quejarte porque no hay kfc No es que no te guste, es que en el fondo te sientes hater negándolo. No te sientas, sólo has. No restrinjas, sólo disfruta. No puedes estar en un lugar y sentirte chevere porque te ríes de todo el mundo. Eso no te hace chevere, te convierte en un perfecto imbécil. Las risas son buenas, pero el silencio también. Esto parece un spot de Susana Villarán y por un segundo me sentí Paulo Coelho. Ok, no.La risa mental es más divertida cuando no pone en ridículo a la gente que conoces, o a la que dices estimar.

Salimos, hace tiempo no hacía tanto deporte. Caminar sobre tus pasos, ver gente tomarse fotos para el feis, el twitter, para incrementar tu feedback social. Usar Instagram y poner ochenta hashtags para que el mundo se entere que te divertiste (Lo siento, ser tolerante no es cosa de un día) Buscar transporte, caminar en el limbo y sentir la furia de los carros llegando a su destino. Señor, ¿Cómo nos va a cobrar siete soles? Figurita de lámina Huascarán (Porque Amazonas era muy mainstream) Claudia bajando de un puente peatonal en medio de la niebla, con la piel erizada y la conciencia también.


viernes, 29 de marzo de 2013

Será que en tu dolor encuentro placer.



Hoy me desperté en una cama ajena, pero todo me resultó tan familiar. ¿Será acaso que ya no pertenezco a ningún sitio? Últimamente siento que he perdido mi espacio, mi punto de partida, el metro cuadrado del señor de la esquina. Todo es tan temporal que dudo si realmente existo o si soy tan solo un producto de la imaginación de un hombre masturbándose mientras ve Plaza Sésamo. 

El ascensor me baja y me arroja en un intento desesperado por liberarse de aquel peso pesado que no deja de mirarse en el espejo. Mi pie derecho se mueve y yo con él, me despido del señor que está sentado en una silla vieja, leyendo el periódico que hoy no se me antoja comprar. ¿Sabe cómo llego a Salaverry? le pregunto, y me lanzo a la calle. 

Sonidos de construcciones que no quiero oír, algún día viviré en Magdalena. Ningún taxi me quiere llevar, mejor Señor la verdad no tengo dinero. Tampoco documentos, ni celular. Este sería el mejor momento para secuestrarme, nadie se enteraría, nadie me espera en casa. Yo pertenezco a la calle, a los baches de la pista que los carros serpentean, al aroma a playa que flamea en las cocinas, a esa niebla hermosa que me traga a cada paso. 

Mi cuerpo voltea a la derecha, sigue caminando y se siente vivo en esa tierra mía. Antojos en el grifo de la esquina, un olor a gasolina que siempre me gustó cuando íbamos a la playa. Ayer alguien preparó sopa Ajinomen, ayer algo de atún con galletas. ¿Tendrán leche chocolatada con cañita rebelde? ¿Estará helada? No, no, mejor no. Debo comprar leche antes de que se acabe.  

La niebla me absorbe y las cuadras se hacen infinitas. Camino por Rio de Janeiro hasta llegar a Nicaragua. La residencial San Felipe es tan hermosa, como un muerto embalsamado en la urbanidad, cómo esa noche dónde orinaste al pie de las escaleras. Unas señoras se asoman desde el balcón. ¿Nos ves? Estamos moviendo las manos. Sí, aquí arriba, ahí el edificio marrón. Un par de atisbos de silbidos acompañan a mis oídos a través de las cuadras. Si me vas a silbar, sílbame bien pues huevón. El morbo, el quiero pero no tanto. 

Me pregunto si los que viven arriba de Metro escucharán las ofertas todas las noches. Qué bonito vivir en 2x1, en descuentos de pescado cuando yo sólo comeré atún. Cruzo la pista, la gente se mueve despacio, necesito ir al baño pero tengo esperanza de que me llamen temprano. A falta de celular, el teléfono fijo siempre puede sonar. Me subo adelante como siempre y no puedo evitar una gran sonrisa. ¿Habrás guardado tu fotocheck desde ese día? ¿Te intimidaron mis ojos durante el camino? La misma camisa, el mismo pantalón, los mismos botones que te amarran al cansancio, las mismas ojeras de un lunes por la mañana. Miguel Ángel, nos volvemos a ver. He encontrado al fin mi lugar. No necesito que te acuerdes de mí, yo soy feliz viéndote vivo. 

sábado, 23 de febrero de 2013

Mad


Echado en su cama se preguntaba si el dolor acabaría, y si es que lo hiciese alguna vez, que debería sentir.  ¿Qué vendría después de eso? Ni dos, ni tres, ni nada. Las emociones subían y bajaban en  un estado perplejo, mientras el movimiento allá afuera le hacía recordar a una canción que su madre entonaba cuando era pequeño. La soledad en esta habitación vacía, llena de revistas y periódicos viejos, de pinturas que han visto reír y llorar a tantas generaciones. Y afuera, allá, a un paso de la ventana, la realidad asomaba triunfante. Que dispareja realidad la que lo rodeaba, la que lo invitaba a saltar de vez en cuando para no sentirse un cuerpo muerto. ¿Y qué es la carne,al fin y al cabo, cuando el alma se ha escondido en el rincón de lo intangible, allá donde la mano no alcanza y se tuerce putrefacta ante sus ojos? 





viernes, 25 de enero de 2013

Tiroteo al paso


No sé porque a todos les disgusta quemarse como "camioneros", a mi me encanta, podría decir que me fascina eso de tener varios colores en mi piel. Un rayito que no ardió lo suficiente, una manga que el costurero no cortó, un poco de sombra en la misma piel. como un espejo, como un ocaso que recorre poro a poro armoniosamente, que salta entre las rocas de un acné tardio, que bonito es ser un donito con palitodehelado sin sorpresa, nunca me gané la cuatrimoto. 

Pintarse la piel de colores, o el cerebro, o la vida. Sí, quiero ser un camaleón, quiero ser todo pero no soy nada. Un puntito visto desde el satélite, una rayita más en aquel gps, un escupitajo que cae del cielo, lluvia ácida por la noche. (Paris bajo la lluvia) (Lima bajo la lluvia) (Mi cuarto en plena lluvia) Lluvia, camino, paso ligero, zapatillas con agua. Hoy las calles se hicieron más chicas antes mi ojos, hoy la plaza me pareció un puñado de recuerdos y mientras me alejaba en mis pasos sentí que el sol se iba conmigo. 

Los ojos me pesan, por eso los llevo en el bolsillo (¿O acaso no los llevo?) Sé que me harán leer letras raras, formas varias, pixeles comprimidos. ¿Y usted que ve aquí? Yo no veo nada señor, la verdad no sé si veo. Dígame usted ¿Qué es ver realmente? Su diploma mal colgado no sirve de nada, Señor, no sirve. Me dirán, te ha subido la medida y diré que estoy ciega, que realmente no creo ver lo que veo, que no sé si existe. ¿Qué son los sonidos que salen de mi boca? ¿Que son estás formas que escribo? ¿Por qué tienen nombre? Deletrear siempre me dio miedo.Confundiré las letras una y otra vez, veré como el globo aerostático se aleja más y más en la carretera, haremos una sopa de fideos ¿O de letras?, o de fideos que son letras y letras que nacieron para ser fideos. 

Sí, lo entiendo. Tengo que usarlos. Ahora sí, puede retirarse. Comprenda de una vez que los lentes si se rayan. ¿En serio se rayan? ¿Cuando empezaron a rayarse? Cuídelos, échele un poco de agua para verse mejor. Gracias, me hundiré con ellos. 

Rayar los lentes con los colores de la tierra, meterlos en el bolso del infierno ¿Qué pasará adentro de mi bolso? Orgía de objetos corrientes. Rayarlos para ver todo en cuadraditos, rayando el sol, el piso, el papel, la vista. 

Déjame comerte el corazón. 



martes, 15 de enero de 2013

Papeles de tercero de secundaria


Dicen que la primera impresión cuenta y tú me llegas al pincho.

Así de simple.

Acabo de encontrar mi cuaderno de tercero de secundaria y sinceramente, me estoy meando de risa. Verse en el espejo, en las palabras, en la furia, que divertido.

No creo en las coincidencias pero acaba de pasar una muy graciosa. Me estoy riendo sola y quiero prender un pucho. Mi viejo esta molesto porque rompí mis lentes de nuevo y me los tiro en la cama (Gracias padre, a mi también me gusta no ver de lejos) Eso me impulsó a transcribir la primera hoja (31/03/08)


Nada se pierde, todo se transforma (Todo se transforma- Jorge Drexler)

Hay veces en que la amistad deja de ser algo abstracto y se convierte en algo rutinario. Es ahí cuando la luz va a apagándose y el brillo desaparece. Veces en que la gente cambia (Ojo: no para bien) [¿Pero qué es el bien? ¿Existen realmente las personas buenas? ¿Quién delimita lo que creemos?] y pierde su esencia. Siempre me pregunto porque lo hace y he llegado a dos conclusiones:

a) La presión social es como la fuerza (Gracias Montoyita) comprime a la gente y las reduce, haciéndolas irreconocibles.
b) La ansia de superación opaca a las personas. Tanto así, que ser parte de un grupo (s) es un vicio.

Tal vez muchos no concuerden con mi teoría, pues se remonta solo a la observación en mis tiempos libres de recreo. Lo siento, no soy Einstein ni pretendo serlo y tampoco soy un importante (Gracias dj pepe) así que ablaos broer

Otros dirán, yo no soy esa clase de persona, pero puedo apostar todo lo que quiera en mi cochinito negro que inconscientemente lo han hecho. Esa es otra causa de la degradación social. Me incluyo pero en cambio me defino como una especie cuyo cambio o transformación es diferente, una especie con otras expectativas y visiones del futuro.

...

Lo demás, aunque no lo crean, es un teorema matemático que en ese momento creí complicado para explicar la evolución de las personas que empujadas a la presión social terminan estando elevadas a la potencia cero, es decir, se queda solas [Lo único que aprendí en mis clases de matemáticas]. En nuestro lenguaje universitario: tirataffin. Ellas. una persona. Sólo un ente. Sigo pensando exactamente lo mismo aunque podría argumentar muchas otras causas. Hoy día alguien me dijo que no he cambiado, bueno dice que he mejorado, pero sigo complicándome cuando hablo, aún no sé leer la hora y se me derrama la comida.

...

16/04/07

Hoy lo enfrenté
Tuve agallas suficientes para decirle
Lo que me he guardado desde hace tiempo
¿Meterse con la única persona que me quiere?
Me jode que sea así
Racista, superficial & el cree que lo puede todo
¿Qué hay de malo en comer en la cocina?
¿Qué hay de malo en comer con ella?
¿Por qué se mete con mi tía?
Es mi familia, es mi segunda madre.
Me guardo las ganas de llorar
& el otro que se burla, como si fuera gracioso.
No quiero volver
Quiero irme y correr lejos
Pero no puedo, él cree que todos somos inferiores
¿Acaso él es perfecto o supremo?
Él no es nadie
Es un inseguro que cree que maltratando a los demás será mejor
No vale la pena
Gracias por quitarme a lo que más quiero
Gracias por hacerme caso cuando te supliqué
No escupas al cielo porque del cielo te caerá
Y si no te cae, te escupiré yo.

...
Jaja lo gracioso, es que él fue él que me escupió al final. En todos estos años nunca he publicado una cosa sobre él, todo lo que tengo son borradores y leer esto me lleva al momento, al instante en el que empezó todo. Encontré dibujitos (MCR), stickers, frases de crepúsculo (And so the lion fell in love with the lamb [...] What a stupid lamb, what a sick, masochistic lion),  muchas cosas divertidas, personas con las que ya no hablo, personas a las que llegué a conocer más. Tengo un par de cosas más de segundo de secundaria, volver al pasado a veces es bueno.

Seguiré en mi búsqueda. El domingo mientras estaba en mi casa de playa se me vinieron a la mente bastantes recuerdos, creo que el ir después de tres años me puso sensible. Cuando tenga ganas y ordene mis ideas quizás escriba sobre eso.